02 diciembre 2007

El ojo tuerto que niega su propia ausencia

Toqué a mi puerta,
pregunté por mi
y no me di respuesta
andaba correteándome
para no alcanzarme
nunca sabré ni por qué corría,
ni a dónde iba,
ni para qué me buscaba

Hoy ciega de un ojo y tuerta del otro
puedo ver el mundo como no lo es:
un mísero espectáculo para ser desdichado
donde hasta durmiendo se sufre
con nostalgias hasta por el mañana
donde se manda al niño a pedir mentiras
y al hombre a rogar destino
todos...
* Recibiendo en el cuerpo balas que ya son puro despilfarro de munición

*Saramago