Si puedes, pero sobre todo si quieres, acéptame como me ves; pero si imposible te fuere, entonces, yo seguiré ocultando que no me has convencido de ser tu fantasía imperfecta y en el mejor de los casos, me iré con mis pecados a otros albedríos.
Yo te ofrezco a cambio, darte las razones de queja que necesites.
Me ofrezco para que me odies y así no vuelvas a sentir lástima por ti.
Te ofrezco mi soberbia para que no te seduzca compadecer al prójimo.
Y por último, te ofrezco no contar mi historia para no aburrir tu egocentrismo.
Si esto no es amor por ti, entonces alguien se equivocó de barro para formar mi esencia.
Yo, me tapo un ojo, me tapo el otro y nada que ver.
No hay comentarios:
Publicar un comentario