Lenguas de crepúsculo resistíanse a copular
en homosexual coito contra el mar
como si de mansa mujer de octubre se tratase
sin vacuidad repetida
el soberano se dejó engullir por el elemento
(su lacayo)
Dentro de satines cóncavos
en ese festín de dominio
brotaron púrpuras lésbicas
naranjas reprimidos
y el famoso azul distancia
entre grises rebeldía
Ante semejante espectáculo
a ese par de cuencas
volvió a nacerles nervio óptico
-con lagrimal-
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