01 enero 2007

La danza no tiene quien la compre

No bastó tercera llamada de exordio
al éxtasis por consumar...

Ella brotó para mi
su partitura corporal
su crasitud belleza traqueteó mis huesos
con melopea de falange
falangina y falangeta
ató la cuerda
de mi asno visual al escenario
Fue cisne, arbusto y joya
¡Diosa!
Me tradujo el mundo
se llevó lo visto
oscureció la luz
e intentó dejarme inerme
con su vuelo en contorsión

¡Cuánto de hermoso contiene el cuerpo humano!

La apoteosis del aplauso
tomó mi espíritu al retorno
-aún en el delirium iridiscente-
salí corriendo a taquilla
a comprarme alguna danza
allí descubrí entonces
que la danza es fungible y efímera
no había danzas qué vender

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