Hombre blanco, los ojales de tu piel se han descosido, estoy viendo la desnudez de tus adentros
Un hombre blanco
con sus blancas hojas deprimidas
sobre unas ruinas
del Partenón occidental
le ofrece a la obsidiana
un pecho de mujer
[la Poesía]
La dejó hueca, vacía,
elevó su metáfora sangrante,
-palpitante,
aún con vida-
a los ojos del Dios de la certeza
Acto de Fe
en lo vacío
en lo imperdurable
en la inexistencia de sí mismo
como un creador
No hay comentarios:
Publicar un comentario