11 mayo 2008

Pataconversaciones


Cuando me dijo que eso lo llevaría a la tumba un día de estos le dije que morir sanamente era lo ideal, que darle un voto de confianza a las ausencias, era un más o menos y guardó un minuto de silencio por ellas. Pero volvió a la carga cuando habló de mí, aplaudir para matar mosquitos es mejor que atacarlos con desdén -ja! cómo si yo estuviera en guerra-
no lo dije pero lo pensé, vaya con este tipo, no sabe usar el messenger.

10 mayo 2008

Jugando a papás por inercia


Ellas juegan a que son libres
sin consecuencias
y sus consecuencias juegan
a la guerra
-consigo mismos-
a que son al mismo tiempo
bala y cuerpo
estómago y  pastilla
cuello y cuerda

Ellos juegan a la indiferencia
y su indiferente juega
a la muerte
y a la vida
a que es al mismo tiempo
médico y gatillo
Dios y Diablo
pecador y salvo

Y el juego sigue y sigue
hasta sus últimas amalayas
hasta que el viento pare molinos
y las batallas épicas
los triunfos imaginarios
de tres héroes desconocidos
una madre y ese padre
que engendraron una inercia
que teme pedir amor
pero sin miedo a la muerte

06 mayo 2008

Silas

Con el dolor de sentir a Dios
y el cilicio alrededor de cada latido
mi Silas
ha representado ya
la mitad de su comedia

¿el desenlace del nudo?
no importa
también será en contra de mi voluntad

05 mayo 2008

Dignidad vs Hambre

La dignidad es lujo pal dolor de tripas
y el orgullo no quita rigores de salud
tarda tanto en matar el hambre
que solo en cuarenta días
cualquiera Hambre desciende
de su Sinaí
-destrozada su dignidad-

Incomprensión

Por vivir en el hacinamiento de intenciones
mi mirada explotó por las axilas
no pudo morir primero.
La cercaron de vahos salivados,
la enviciaron en las bellas formas
contrataron matador a sueldo,
-el tiro les falló-
La confundieron por no hacerse comprender
levantaron rumores científicos contra ella
Dioscuro le sedujo el glóbulo ocular
no hubo humedad que penetrara
la explosión se llevó todo
hasta la córnea en donación

04 mayo 2008

EraMar

Era amar
la arena tierna de una piel
color, su tierra
el arroyuelo zafiro
sobre una espalda,
dos misterios en la frente
Babilonia cuando ve
universo si le miro
¿pestañas o helechos?
¡la madre selva!

París en otras manos
escribe su propia historia
sobre un poema que ya no es mío