03 julio 2008
Esperanza tropical
De nuevo esta certeza de desacomodo
de no pertenecer a este desierto
que pare ciclos
que come, que bebe y reza
donde el cielo siempre es cielo
y el suelo, suelo
y el agua nada
-incansablemente-
Y yo
viviendo en un constante camuflaje
hablando como grano
sintiéndome la arena
fluyendo como agua mansa
y por dentro rugiéndome
el Mar Muerto de peces vivos
(Café de día, azul de tarde –a veces rabia-
en las noches, travestida de violeta)
Lo sé
sé que ningún pirata entierra tesoros en desiertos
ni aún cuando las islas vírgenes estén escasas
pero quería comprobarlo con mi propia decepción
-abandonada en el desierto-
por eso hoy tampoco hubo
universalidad en el hombre grano
ni genialidad en la montaña de su labia
No pertenezco a los desiertos
me acomodo
esperanzada en un milagro tropical
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario