Ya
no quiero dar los buenos días al vecino con la misma mueca de fastidio, sin tan
solo se dejara preguntar con alegría ¿cómo le fue anoche entre las
piernas de su mujer?
No quiero ver las mismas rayas del asfalto tan derechas, si tan solo las
pintaran de morado y donde hay curva pintar rectas y donde hay recta
doblar hacia Plutón.
Ya no quiero ver a la misma gente oficinista, haciéndome sentir muy bien, si al menos una vez al día se levantaran de
repente a orinar la fuente seca del
jardín.
¡Por
eso exijo una contra rutina!
Quiero
dejarme crecer la barba y pasar mis días
como indigente de mi ciudad. Quiero Cambiar oriente para el lado de occidente pues sería divertido ver al yanqui
peleando en su país, noticieros leyendo poemas de Octavio Paz y la radio anunciando que reencarnó
la oreja de Van Gogh.
De
Poder querer sí puedo y querer poder también, pero no todo lo que se quiere se
puede ni por querer se tiene todo el poder.
No hay comentarios:
Publicar un comentario